lunes, 31 de mayo de 2021

¿Mercado interno versus mercados de exportación?

Las exportaciones son claves para evitar la restricción externa, o sea, para conseguir las divisas necesarias para financiar el crecimiento económico, la suba del salario real y la disminución de la pobreza. Si no resolvemos la restricción externa (el problema económico principal de la economía argentina, ayer, hoy y mañana) no hay futuro. Hasta podríamos decir, que no hay presente.

¿Mercado interno versus mercados de exportación? No hay grieta acá. O no debería haberla. El mercado interno ayuda a que las empresas argentinas crezcan, ganen escala y puedan salir a exportar. Y los mercados de exportación nos van a permitir darle solución a la restricción externa.

Obviamente que como condiciones de posibilidad necesitamos de una macroeconomía estable y de un Estado que aliente la investigación científica y técnica, el desarrollo tecnológico, la inversión (pública y privada), las mejoras en productividad y la agregación de valor.

Ojalá podamos entenderlo. 

jueves, 27 de mayo de 2021

¿Cómo vienen las reservas del BCRA?

Una buena:
Las reservas internacionales del BCRA cerraron el viernes 21 de mayo, último dato publicado, en u$s 41.591 millones, unos u$s 1.328 millones más que a comienzos de mes.
Esto se debe principalmente a que el superávit comercial esta nacionalizado, ya que por imperio del control de cambios los dólares provenientes del comercio exterior quedan en el Banco Central.
Además, las política de administración del comercio exterior (que prioriza la importación de insumos) y la reestructuración de la deuda en manos de los bonistas le dan respiro al Central y le están permitiendo acumular reservas.
En medio del tremendo quilombo sanitario en el cual estamos, saber que el BCRA acumula reservas para fortalecer la estabilidad cambiaria y la soberanía (para un país con restricción externa y escasez de dólares, acumular divisas es clave para garantizar la soberanía en la política económica), representa un alivio no menor.

martes, 18 de mayo de 2021

Exportación de la carne

Según datos de Trade Data Monitor (empresa de datos comerciales con sede en Charleston, SC y Ginebra, Suiza, que comprueba y agrega estadísticas mensuales de importación y exportación para más de 100 países), Uruguay es el país que más carne vacuna exporta con relación al volumen de su población considerando a todos los países del mundo y, a la vez, es el segundo país que más carne exporta por habitante considerando todas las carnes.

Y guarda que los uruguayos no dejan de comer asado.

Continuando, en el cuarto puesto, está Paraguay.

Y probablemente estos dos países se hagan cargo de los contratos de exportación que se le van a caer a la Argentina.

Entonces, si Uruguay y Paraguay no limitan la exportación de carne, la inflación debe estar bien arriba.

Bueno, eso no es tan así. La inflación en Uruguay para todo el 2020 fue del 9,4%. Y la de Paraguay, fue del 2,9%.

Y ambos países tienen el mismo, o peor, nivel de concentración económica que la Argentina.

Hay que dejar de hacer alquimia, dejar de boludear y empezar a hacer política macroeconómica y políticas sectoriales en serio.

La clave con el tema de la carne

La clave con el tema de la carne pasa por avanzar en el troceado de la media res, de modo tal de que se vendan y distribuyan los cortes de carne separados por destino.

¿Por qué de todo esto? Porque los cortes parrilleros que consumimos los/las argentinos/as, los de la zona media de la vaca, no son aquellos cortes que se exportan. A Europa se exportan los cortes del cuarto trasero, a USA los cortes del cuarto delantero y a China cortes congelados de menor calidad.

En consecuencia, la venta y distribución de la carne por media res no permite esta discriminación y plantea una situación excluyente que no debería producirse: Mercado interno vs exportación. Avanzar en el troceado permitiría cuidar el mercado interno y cuidar el flujo de generación de divisas proveniente de los mercados de exportación de carnes.

Porque necesitamos de precios razonables en el mercado interno, pero como somos un país con restricción externa y escasez relativa de dólares, también necesitamos cuidar la actividad de la exportación de carne vacuna, la cual ofrece un flujo de generación de divisas que no es para despreciar.

viernes, 14 de mayo de 2021

Fuga de capitales

Cuando se habla de fuga de capitales no nos estamos refiriendo a esa escena fellinesca existente en el imaginario de la gente (y en gran parte de la militancia también) en la cual Macri, Caputo, Sturzenegger, Dujovne y Sandleris encanutaban los dólares que llegaban del FMI en valijas, al mejor estilo fábula LanatistaLázaroBaezista, y se los llevaban en un jet a Saint Kitts and Nevis para enterrarlos en alguna cueva del pirata Morgan.

A lo que en realidad nos estamos refiriendo es a ese mecanismo por medio del cuál los dólares que el FMI transfería a la cuenta del Tesoro del Estado Nacional, el cual a su vez se los transfería al Banco Central a cambio de pesos, eran usados por el BCRA para satisfacer la demanda de divisas en concepto de atesoramiento por parte de personas y empresas. O sea, el BCRA usaba los dólares que le compraba al Tesoro, para venderlos y satisfacer demanda de dólares por parte de empresas y particulares, los cuales los encanutaban en cajas de seguridad, en el colchón o en cuentas del exterior. Dicho sea de paso, sobre los compradores de divisas hay que fiscalizar, como efectivamente se está haciendo.

Entonces este mecanismo, que es un dislate macroeconómico y una mala praxis de política económica en última instancia, no es delito, porque el Tesoro le entregó los dólares al BCRA, recibiendo pesos y porque el BCRA le entregó los dólares a empresas y particulares, también recibiendo pesos. Esto sin perjuicio de que se hayan cometido delitos e irregularidades administrativas en el proceso de endeudamiento, lo cual está siendo investigado.

En consecuencia el gobierno del compañero Alberto Fernández tiene que hacerse cargo del problema y tiene que tratar de arreglar esa deuda. Y lo está haciendo. Ni hablar de la deuda con el Club de París, cuyo vencimiento opera el 30 de mayo y que tiene que ver con un arreglo y un compromiso firmado por Axel Kiciloff, en nombre del Estado argentino, allá por el 2014. 

Entonces, todo esto justifica la necesidad de estos viajes y de la gestión diplomática llevada a cabo, por más que nos guste batir ese simpático e infantil parche del "no hay que pagar la deuda".

miércoles, 12 de mayo de 2021

El idioma de las bombas

"El Estado de Israel fue a Oriente Medio a llevar modernidad, democracia y civilización" repetía a menudo un divulgador cordobés. Claro, pero todo articulado bajo un único idioma: El que hablan las bombas y el aparato militar y el que gesticulan las cuatrocientas ojivas nucleares en poder del gran agresor del Oriente Medio. Siempre lo mismo. Y no paran. Que en paz descansen los mártires de Gaza y ojalá exista algo de alivio para el muy sufrido pueblo palestino.

martes, 11 de mayo de 2021

Una buena entre tantas malas

En un contexto de abundante liquidez de dólares en el mundo, por la inyección de dinero que han hecho el Tesoro de USA y la FED para hacer frente a la pandemia, el dólar inevitablemente se devalúa, o sea, se abarata. Y al abaratarse, teniendo en cuenta que el precio de referencia de los commodities se forma en Chicago, la soja, que cotiza en esa moneda, se vuelve más barata en términos relativos (entiéndase bien, en términos relativos).

Eso a su vez determina que a China le salga más barato comprar soja, porque le sale más barato comprar dólares, por lo tanto mejora la demanda de estos commodites y eso se traduce en una suba de precios. 

Entonces, eso es lo que está sucediendo con la soja (devaluación del dólar y aumento de la demanda china) cuya posición para mayo alcanzó los u$s 601.50 en el Mercado de Chicago, habiendo subido su precio un 100% en los últimos doce meses.

Otro tanto sucede con el maíz, el trigo y el resto de los commodities.

Se calcula que, como consecuencia de esto, a la Argentina le van a ingresar casi u$s 12.000 millones adicionales a los previstos para la cosecha de la campaña 20/21, dólares que van a ingresar al mercado cambiario local, lo que va a fortalecer la posición de reservas del BCRA.

Una buena entre tantas malas.

viernes, 7 de mayo de 2021

Colombia, algunos números

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE- de Colombia, el país hermano ingresó a la pandemia con 3,8% de inflación anual en el 2019 y con un crecimiento promedio anual del PBI del 3,8%, habiendo crecido su economía durante veinte años consecutivos desde 2000 a 2019 (son veinte años).
Si, la economía colombiana creció durante veinte años consecutivos y tuvo una inflación muy baja. O sea, números inmejorables. 
Pero esos no son los únicos números, porque la pobreza en el 2019 fue del 35,7%, la indigencia del 9,6% y la desigualdad mostró un Coeficiente de Gini del 0,505%, el más alto de América Latina después de Haití y el séptimo más alto del planeta. O sea, la desigualdad es brutal.
Con respecto al Gini, recordemos que este coeficiente se mide en un rango de 0 a 1, donde cero significa que todos tienen el mismo ingreso y 1, que una persona concentra todos los ingresos. Cuanto más elevado es el coeficiente, mayor es la desigualdad. 
Bueno, la raíz de la crisis y la revuelta en Colombia tiene que ver con eso, crisis detonada a partir de una propuesta de reforma tributaria que se proponía aumentar en 2% del PBI la recaudación (25 billones de pesos colombianos) fiscal pero que pretendía hacer más regresiva aún la estructura tributaria, aumentando la carga fiscal sobre los sectores medios y pobres, incrementando la base imponible del IVA colombiano y la carga tributaria del impuesto a la renta sobre las personas físicas, todo en un contexto de pandemia que hizo caer el PBI un 6,8% en el 2020, y que llevó el desempleo a 14,2% para el primer trimestre del 2021, la pobreza del 35,7% al 42,5%, la indigencia del 9,6% al 14% y la desigualdad del 0,505 al 0.538, todo esto en el 2020.
Bueno, en conclusión, hay que decir que el estado de situación de Colombia deja dos enseñanzas:
1) Los equilibrios macroeconómicos son importantes, pero por si mismos no dicen nada sobre el estado de situación en torno a la equidad y a la exclusión social. 
2) Los gobiernos conservadores tienen margen para cristalizar la desigualdad estructural, pero tienen muy poco margen para descargar los efectos de una crisis en los sectores medios y en los sectores de ingresos bajos. Siempre hay un límite. Y bueno, es para celebrar la reacción del pueblo y la juventud colombiana haciendo tronar el descontento y, por qué no, el escarmiento, más aún ante la salvaje represión desatada por el gobierno del uribista Duque.
En fin, al pueblo de la Gran Colombia de Bolívar y Gaitán, Salud!

miércoles, 5 de mayo de 2021

Argentina = AMBA

Hoy el precio del GNC en Córdoba está en $55. Pero en la Argentina, o sea en el AMBA, el precio es de $35.
Esto es así ya que a través del Plan Gas.Ar, la Nación se comprometió a que el GNC se mantenga un 60% más barato que la nafta al menos durante los próximos tres años, pero solo en el AMBA, o sea, en la Argentina. 
Postales de una Nación inconclusa y unitaria en grado atroz.

sábado, 1 de mayo de 2021

Evolución del salario mínimo

Haciendo una serie estadística con la evolución del salario mínimo medido en dólares, para los últimos cuarenta y cinco años, vemos que el peor momento de esa serie de tiempo en lo referido al poder adquisitivo del salario mínimo (no del salario medio, que sería la medida más óptima para evaluar), fue mayo de 1989, con un valor del salario mínimo en dólares (tomando el tipo de cambio de referencia del BCRA) de u$s 13,80. Ajustando en función de la variación histórica del IPC (índice de precios al consumidor) de Estados Unidos, porque estamos convirtiendo a dólares, da u$s 16,15.

Luego el salario mínimo recupera algo durante el menemismo, siendo de u$s 200 en agosto de 1993 (el pico), para desplomarse a posteriori con la implosión de la convertibilidad, cayendo a u$s 55 en junio de 2002.

A partir de allí, la recuperación fue acelerada, llegando el salario mínimo a representar u$s 602 en agosto de 2015, el mejor momento de los últimos cuarenta y cinco años.

Luego vino Cambiemos, siendo el peor momento del macrismo agosto de 2019, a posteriori de las PASO, asumiendo un valor de u$s 227 y hoy, tomando el tipo de cambio de referencia del BCRA estamos en u$s 231. O sea, estamos mal, pero sin duda que la pandemia es una variable exógena de consideración, si bien vale aclarar que ya se acordó un incremento del SMVM que va a elevar el número.

Este repaso estadístico permite ver que los peores momentos de poder adquisitivo del salario mínimo, poco tuvieron que ver con el peronismo.

Adios.