jueves, 25 de marzo de 2021

Inflación y emisión monetaria (III)

¿Cuál es el silogismo teórico por el cual se afirma que la emisión genera inflación? 

El siguiente: La emisión de moneda generaría un sobrante monetario que redundaría en un aumento de la demanda agregada de bienes y servicios por parte de los agentes económicos, lo que no puede ser satisfecho en el corto plazo por la oferta agregada de la economía que no puede aumentar las cantidades en ese corto plazo, lo que a su vez redunda, en términos teóricos, en un aumento del nivel de precios ante ese exceso de demanda. 

Ese sería el mecanismo de transmisión.

El tema es que, eso en términos teóricos tendría validez (no demostrada) en un contexto de crecimiento de la actividad económica (Argentina lleva tres años de recesión) y en un contexto de pleno empleo y pleno uso de la capacidad instalada que determinan que la oferta agregada y la producción no puedan aumentar en el corto plazo, por lo que aumentan los precios. 

Nada de esto se verifica hoy en la Argentina, siendo nuestra inflación inercial y multicausal, con preponderancia del valor del dólar como factor explicativo y en medio de una puja distributiva estructural. 

Así que, muy bien Martin Guzmán en explicarle al FMI como funciona la cosa acá.

martes, 23 de marzo de 2021

Recorrido en clave económica

Un poco de recorrido en clave económica, a un día del 24 de marzo:
La economía argentina, aún con restricción externa y en dinámica de la EPD (Estructura Productiva Desequilibrada) de Marcelo Diamand, creció en 1967, en 1968, en 1969, en 1970, en 1971, en 1972, en 1973 y en 1974, cerrando ese año, además, con un pobreza del 3,8% según una EPH que se hizo en el GBA, con y una tasa de desempleo del 4,2% en el GBA según esa misma EPH. O sea nada. Además, el factor trabajo se llevaba el 49% del ingreso nacional.
Después vino el martillazo del Rodrigazo en 1975, apareciendo la inflación de tres dígitos en la economía argentina en ese año, y luego el cambio de ciclo del modelo de desarrollo y del patrón de acumulación en la economía argentina con el desastre económico, social, productivo, cultural y humanitario de la última dictadura.
Allí se incuba y nace la pobreza estructural, el desempleo crónico, la inflación como problema insoluble, el endeudamiento sin fin en divisas y el subdesarrollo productivo. 
Hoy, a 45 años, con avances y retrocesos, todavía estamos intentando sacar la cabeza del agua, si bien por algunos períodos pudimos hacerlo.

lunes, 22 de marzo de 2021

Concentración de mercados

En Economía se usa un índice que se llama Índice Herfindahl-Hirschman (IHH) que mide los niveles de concentración existentes en los mercados.

Este índice se calcula elevando al cuadrado la cuota de mercado que cada empresa tiene, para luego sumar esas cantidades.

Entonces, el resultado máximo es 10.000 que aparece cuando una sola empresa opera en el mercado con una concentración total del mismo (monopolio). O sea, si una sola compañía es la única en un mercado, su cuota es del 100%, entonces haciendo 100 al cuadrado nos da 10.000, el valor máximo.

Por otro lado, el valor del índice se achica cuando las cuotas de mercado se distribuyen en forma más equitativa y cuando hay más empresas participantes.

Si nosotros agarramos a la Argentina y vemos el IHH de cada mercado comparado con la media mundial, vemos que estamos igual de concentrados que la mayoría de los países, los cuales en su mayoría no tienen nuestra tasa de inflación.

Entonces, ¿Qué queremos decir con esto? Que existe un amplio consenso en toda la teoría económica respecto de que un mercado concentrado y poco competitivo genera precios altos en esa actividad particular pero no una tendencia de crecimiento de los precios sostenida y generalizada en la economía en su conjunto que es lo que se conoce como inflación.

En resumen, la falta de competencia repercute sobre el nivel de los precios (genera “precios altos”) pero no sobre su dinámica (genera incrementos de precios persistentes y generalizados), por lo que concluimos que la inflación en la Argentina no tiene una relación directa con la concentración de los mercados sino que, como hemos explicado hasta el cansancio, tiene que ver con la puja distributiva inercial entre los principales precios de la economía: dólar, tarifas, salarios y márgenes.

Así que, de este lado de la grieta, hay que dejar de repetir como loros que la inflación tiene que ver con la concentración de los mercados, lo que no significa que no haya que combatir esa concentración. 

Es un ejercicio semejante al que le pedimos a los liberales y libertarios, que tienen que dejar de repetir como loros que la inflación tiene que ver directamente con la emisión de moneda y con el aumento en la cantidad de dinero.

Adios.

jueves, 18 de marzo de 2021

Desafíos económicos en tiempos de pandemia

El BCRA ya agotó los márgenes para aumentar la oferta de dinero y financiar al Tesoro via emisión. El Estado Nacional ya no tiene posibilidades de asistir a familias, empresas y provincias con una inyección adicional del Tesoro de 4pp del PBI (que se agreguen a los 4pp de déficit presupuestado) en caso de que se cierre la economía y se la mande a cuarentena. 

Y en cuanto al financiamiento vía emisión de deuda, el mercado de deuda en dólares está cerrado para la Argentina y el mercado de deuda en pesos todavía es chico. 

Entonces, no hay posibilidades. Y el gobierno nacional lo sabe, por eso está manejando la cosa con prudencia. 

No hay manera de hacerlo, de no mediar algún truco de magia. Dicho sea de paso, y permítanme la digresión, en economía existen dos pensamientos mágicos: El de derecha, que cree que todo lo soluciona el Mercado. Y el de izquierda, que cree que todo lo soluciona el Estado.

Déficit habitacional y la necesidad de una respuesta urgente

El Estado argentino en sus tres niveles, nacional, provincial y municipal, tiene recursos presupuestarios y de infraestructura para que ningún argentino y argentina tenga que dormir en la calle en chozas improvisadas o a la intemperie. Entonces, ese aspecto es abordable ahora, ya. Y ahí estamos fallando en la eficacia. 
El tema de la pobreza estructural es otro, más  difícil, más complejo y más irresoluble y ahí intervienen cuestiones macroeconómicas, productivas, educativas, políticas, sociales, familiares, patrimoniales, etc.
Pero lo urgente está ahí, en absoluta condiciones de ser subsanado ahora. Ya.

viernes, 12 de marzo de 2021

¿Cómo venimos con la inflación?

La inflación a lo largo del año 2018 fue del 47,6% y en el 2019 fue del 53,8%, siendo en el acumulado la más alta tasa de inflación bianual de los últimos treinta años. 

Es decir, que la Argentina viene en aceleración inflacionaria, y con una fuerte inercia derivada de esa aceleración, atenuada por el freno a a la oferta y la demanda que provocó la pandemia en el 2020, con lo cual la inflación para el año pasado bajó a 36,1%. 

En consecuencia, en esta fase de recuperación de la actividad, lo normal es que la inercia de esa aceleración recupere su potencia, más aún teniendo en cuenta las fortísimas tensiones cambiarías que vivimos en los mercados paralelos del dólar en el segundo semestre del año de la peste, tensiones que siguen impactando en términos de formación de precios, teniendo en cuenta esa inercia de la que hablamos en el marco de un proceso inflacionario que en la Argentina es estructural y multicausal. 

Todo eso explica que la inflación acumulada a lo largo de los dos primeros meses del 2021 sea de 7,8 puntos, no obstante es de esperar que con un tipo de cambio que va a ir ajustándose por debajo de la inflación y con tarifas de servicios más o menos controladas (dos de los principales precios de la economía, dólar y tarifas, el otro es el salario), la cosa vaya mejorando un poco y la inercia pierda velocidad. 

Habrá que ir viendo que pasa. 

martes, 9 de marzo de 2021

Martín Guzmán

Lejos, pero por muy lejos, Martín Guzmán por prudencia, por formación macroeconómica, por capacidad técnica, por habilidad declarativa, por resultados (en lo referido a la estabilización cambiaria y en lo referido a despejar el frente financiero, claves para empezar a recuperarse) y también, por comprensión política, es el mejor funcionario de este gobierno.

A mucha distancia del resto. Pero mucha.

Crack.

Soja, maíz y divisas

49,0 millones de toneladas de soja y 48,5 millones de toneladas de maíz se estiman para la cosecha de la campaña 2020/2021.

El maíz ya se está cosechando y la cosecha de la soja comienza en breve por lo que el flujo de divisas proveniente de la exportación de la oleaginosa y derivados comenzaría a mostrar señales en las próximas semanas y hasta junio/julio.

No obstante, se observa en el mercado un pico de demanda de silos bolsas, por lo que se puede avizorar que los productores van a vender lo justo y necesario.  Y acá aparece nuevamente la necesidad de que el productor, sobre todo el pequeño y el mediano, reciban el precio pleno de la cosecha sin que sean esquilmados por los acopiadores y los exportadores que siempre trasladan el costo de las retenciones hacia abajo, hacia los eslabones menos poderosos de la cadena.

En fin. El problema de siempre, por lo que la lluvia de dólares, con una capacidad total de almacenamiento en silos bolsas de 50 millones de toneladas para todos los cultivos, no va a tener el volumen que uno podría suponer a priori, con lo cual el BCRA va a tener que estar atento, y al pie del mando de Guzmán (porque Pesce sigue siendo un pez) para evitar sobresaltos cambiarios de cara a lo que queda del primer semestre.

jueves, 4 de marzo de 2021

Causa "dólar futuro"

La causa "dólar futuro" es más o menos como juzgar y culpar por la pérdida de las gallinas a quienes las mantenían guardadas, alimentadas y protegidas dentro del corral, aduciendo que son culpables debido a que las gallinas tenían que ser libres a consecuencia de haber estado en el corral, por más que después se las comieron la comadrejas, que encima, pertenecen a los que acusaron, imputaron y procesaron a los que mantenían a resguardo a las gallinas. 

Un botón de muestra de los disparates maléficos del impresentable poder judicial argento.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Plazos de la deuda con el FMI

La deuda con el FMI no se puede pagar en el plazo y las cantidades convenidas, pero tampoco se puede defaultear. Entonces, resulta vital un acuerdo de facilidades.

El FMI, cuyo principal accionista es EEUU, no va a aceptar ninguna responsabilidad administrativa y legal en el estropicio del gobierno de Cambiemos, ni en la violación del Artículo VI del Convenio Constitutivo del organismo. 

Lo que si va a aceptar el Fondo es un plan de facilidades extendidas sin demasiadas condicionalidades para la economía argentina. 

Entonces, la insistencia en la corresponsabilidad del FMI es una buena estrategia a la hora de lograr que las condicionalidades no sean tan severas

Vamos a pagar. En el tiempo y en cuotas. Y nunca desde la lógica del ajuste macroeconómico salvaje.

martes, 2 de marzo de 2021

Las mentiras de Sandleris

La mayoría de los medios gráficos se hizo eco de un hilo de tweets  que publicó Guido Sandleris, con el objeto de refutar al Presidente en relación al destino que tuvo la deuda con el FMI.

Miente Sandleris cuando afirma que "la deuda de u$s 44.000 millones contraída con el FMI no se usó para financiar fuga de capitales sino que se usó para pagar y cancelar stock de deuda preexistente". Sandleris afirma que como la deuda a fines de 2017 era de u$s 323 mil millones y el stock de deuda a fines de 2019 fue de u$s 320 mil millones (el grueso de la deuda en dólares del macrismo se contrajo durante el 2016 y el 2017, ya que en el 2018 se cortó el crédito) entonces (según el falaz Sandleris) la deuda con el FMI se usó para pagar deuda vieja, ya que no incrementó el stock de deuda total.

Esto es falso y falaz, ya que el tema acá es que ese total de deuda de u$s 323 mil millones es un número contable que contiene deuda en dólares y deuda en pesos expresada en dólares al tipo de cambio oficial de ese momento.

Entonces, lo que hizo el Tesoro fue traer los dólares del FMI, cambiarlos por pesos en el BCRA, usar los pesos para cancelar deuda en pesos, mientras el BCRA usaba los dólares para financiar la salida de capitales.

Ese fue el mecanismo. Por más que los diarios resalten en letra de molde el descargo twittero de Sandleris ante el discurso del Presidente.

lunes, 1 de marzo de 2021

Historial de los salarios

Si se toma el Ripte (es el indicador de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores que publica la cartera laboral) el salario real cayó en 2018 un 7,3%, en 2019 un 8,7%, y en el 2020 un 3,2%, con lo cual la caída acumulada de los últimos tres años es de más de 19 puntos.

En consecuencia, resulta clave tener una política de ingresos de recomposición salarial a lo largo del 2021 para permitir que el consumo y la actividad económica pueden repuntar, y para permitir, en general, una recuperación de la calidad de vida de los argentinos, al menos en lo referido al mercado de trabajo formal.

El discurso del presidente hoy, fue en ese sentido. Y en este sentido, el gobierno aspira a que en promedio la recomposición salarial nominal esté por encima de la inflación prevista en el presupuesto (29% anual), pero acá resulta clave poder controlar la tasa de inflación que se verifique en la realidad, para que la recomposición salarial no se licue.

Para eso, es clave tener un dólar oficial controlado, y un acceso relativamente fluido al mercado para la gran mayoría de las importaciones (porque cuando la economía crece, crecen las importaciones de insumos, bienes intermedios y bienes de consumo) ya que es importante no tener cuellos de botellas en el mercado importador que tensionen los precios para arriba. 

Y para tener un dólar controlado y un acceso fluído para pagar importaciones, es importante mantener la relativa pax cambiaria actual, la cual viene siendo ayudada por el espectacular precio de los comoditties que van a proveer de dólares frescos al mercado cambiario local de acá hasta junio.

Y después de junio, hay que hacer sintonía fina en el marco de la convocatoria del Consejo Económico y Social.

Para terminar, lo que si es claro es que, más allá de lo que sucede con el salario real, la economía argentina va a rebotar al menos tres puntos a lo largo del año, con la cual la recesión iniciada en 2018 va a llegar a su fin, y ojalá crezcamos más del 3% porque eso va a indicar que efectivamente se recuperó algo del salario real, del consumo privado y del consumo popular.