jueves, 11 de febrero de 2021

Inflación y restricción externa

Volviendo al tema: 

La inflación en Argentina siempre tuvo más que ver con el faltante de dólares que con el "exceso" de pesos.

Ese faltante de dólares siempre condujo al estrangulamiento externo, el que a la postre siempre terminó en devaluación, la cual históricamente derivó en inflación y recesión, ya que la devaluación indefectiblemente redunda en caída del salario real.

Si bien indirectamente el "exceso" de pesos, de manera secundaria, puede derivar en faltante de dólares, ya que los pesos abundantes motorizan la demanda agregada, la actividad económica y la actividad industrial, la cual a su vez, hace crecer a la demanda de importaciones, por lo que el superávit comercial se deteriora. 

Y aquí reside la cuestión: En la Argentina no hay crecimiento industrial sin que paralelamente aumenten las importaciones de insumos y de bienes de capital, lo que siempre redunda en un deterioro de la balanza comercial y en la escasez de dólares en el mediano plazo. Y esa situación de escasez de dólares empeora cuando el país tiene gravosos servicios de deuda externa.

Entonces, el problema principal de la economía argentina fue, es y será la escasez de dólares derivada del subdesarrollo industrial, de ese subdesarrollo industrial referido a una industria que exporta poco, importa mucho y es deficitaria en divisas. Esta es la tan mentada restricción externa.

Cuando pase este rollo del Covid-19, hay que volver a poner en el centro de la agenda económica esta cuestión, la del impostergable salto al desarrollo de las cadenas locales de valor de nuestro sector manufacturero.

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