domingo, 28 de febrero de 2021

La profesión del economista

Es conocido ese relato que cuenta que naufragan un químico, un físico y un economista, los cuales logran rescatar latas de conservas, enfrentándose al dilema de como abrirlas. Cada cual sugiere procedimientos conformes a su profesión, y en el momento de turno del economista, este propone: “supongamos que existe un abrelatas”.
Eso llevado al plano del análisis macroeconómico, implica que hay abuso de los sistemas hipotético-deductivos, o sea, de los esquemas de razonamientos que parten siempre de axiomas o supuestos desde los cuales se obtienen enunciados siempre basados en supuestos, configurando todo esto la debilidad estructural de esta ciencia estructurada en base a suposiciones.
Bueno, no obstante eso, la ciencia económica tiene una interesante potencia descriptiva sobre lo que está pasando o lo que pasó, y ofrece algunas herramientas para el análisis predictivo, aunque ninguna de esas herramientas sirva para abrir un lata de conservas.
En fin, como ya picó el hambre, vamos a ver si abrimos una lata de atún con un libro de Simon Kuznets.

lunes, 22 de febrero de 2021

Crecimiento de la actividad económica y estabilidad

Sin crecimiento de la actividad económica, no hay estabilidad (solo equilibrio inestable en el mejor de los casos) y sin estabilidad, se dificulta el crecimiento económico. 
En ese marco, Martín Guzmán decidió con buen tino, recordar que durante el 2021 el tipo de cambio sólo va a ajustar en lo nominal un 24%, por debajo de la inflación proyectada del 29% y por debajo de la inflación real, que no va a ser menor al 40%. Ese anuncio descomprimiría ajustes de precios por expectativas de devaluación y aquietaría la demanda de dólares con motivos especulativos. Al menos en el corto plazo. No obstante la perspectiva cortoplacista que rodea a todo esto, se trata de una decisión acertada.

martes, 16 de febrero de 2021

Peronismo y Menemismo

El peronismo ya se hizo cargo del menemismo cuando en el 2003 construyó una alternativa para bloquear su retorno ofreciéndole un Néstor Kirchner a la sociedad argentina. Entonces tal vez sean innecesarias tantas reivindicaciones culposas en nombre de la pertenencia política. 
El liberalismo monetarista del "Fin de la historia", en boga a fines de los ochenta, fue ejecutado en nuestro país hasta el paroxismo, de modo demencial e irracional, disparando desequilibrios, desigualdades y condiciones estructurales de la economía argentina que hicieron mucho daño, y que todavía inciden negativamente. 
Y eso tal vez torne innecesaria la reivindicación política dolorosa. 
La reivindicación política culposa ya es innecesaria, por lo dicho primeramente.

jueves, 11 de febrero de 2021

Inflación y restricción externa

Volviendo al tema: 

La inflación en Argentina siempre tuvo más que ver con el faltante de dólares que con el "exceso" de pesos.

Ese faltante de dólares siempre condujo al estrangulamiento externo, el que a la postre siempre terminó en devaluación, la cual históricamente derivó en inflación y recesión, ya que la devaluación indefectiblemente redunda en caída del salario real.

Si bien indirectamente el "exceso" de pesos, de manera secundaria, puede derivar en faltante de dólares, ya que los pesos abundantes motorizan la demanda agregada, la actividad económica y la actividad industrial, la cual a su vez, hace crecer a la demanda de importaciones, por lo que el superávit comercial se deteriora. 

Y aquí reside la cuestión: En la Argentina no hay crecimiento industrial sin que paralelamente aumenten las importaciones de insumos y de bienes de capital, lo que siempre redunda en un deterioro de la balanza comercial y en la escasez de dólares en el mediano plazo. Y esa situación de escasez de dólares empeora cuando el país tiene gravosos servicios de deuda externa.

Entonces, el problema principal de la economía argentina fue, es y será la escasez de dólares derivada del subdesarrollo industrial, de ese subdesarrollo industrial referido a una industria que exporta poco, importa mucho y es deficitaria en divisas. Esta es la tan mentada restricción externa.

Cuando pase este rollo del Covid-19, hay que volver a poner en el centro de la agenda económica esta cuestión, la del impostergable salto al desarrollo de las cadenas locales de valor de nuestro sector manufacturero.

martes, 9 de febrero de 2021

Inflación (comparación con otros países de la región y causas)

Brasil tuvo una inflación del 3,1% anual en el 2020. Chile, del 3,1% anual. Paraguay, del 1,6%. Perú, del 1,8% anual. Colombia, del 2,0%.  Bolivia, del 0,5%. Ecuador, tuvo una deflación del -0,3%.
Ninguno de esos países tiene menos concentración económica en los mercados formadores de precios que la Argentina y todos son, de modo significativo, exportadores de materias primas.
¿Entonces?
Entonces, como venimos explicando hasta el hartazgo, la inflación en la Argentina tiene que ver con la inercia inflacionaria perpetuada por la puja distributiva (En el resto de esos países, la distribución del ingreso está cristalizada en un sentido regresivo, o sea, la puja está congelada), exacerbada por las expectativas en torno al dólar, y todo esto tiene que ver con las subas reales y/o nominales del tipo de cambio (el principal precio de la economía), y estas subas tienen que ver con la escasez relativa de dólares de la economía argentina y esta tiene que ver con la particularidad local de la demanda de dólares para atesoramiento junto con la existencia de un sector manufacturero orientado al mercado interno deficitario en divisas, muy característico de una economía de desarrollo intermedio perpetuo como la Argentina, particularidad que, en general, no se verifica en los países citados.
¿Cuál es la solución?
Hacer del llamado empate histórico un acuerdo serio que desindexe la economía argentina en los referido a precios y salarios, que permita frenar (luego de equilibrar) la puja distributiva, que permita duplicar exportaciones, sustituir importaciones, agregar valor y generar empleo formal de calidad.
El gran pacto nacional es la única salida. Y aún bajo la lógica amigo-enemigo, hay que recordar que la paz se hace con los enemigos, como enseñaba Perón. ¿Para qué queremos hacer la paz con los amigos?
Es hora ya de avanzar en el sentido de lo expuesto. Porque no hubo, no hay y no habrá otra salida.

miércoles, 3 de febrero de 2021

Proyección PBI y PBI per cápita

Yendo todo bien, creciendo al 3 o 4% anual, en el 2023 vamos a recuperar el PBI del 2019. Y yendo todo bien, creciendo al 2,5% promedio anual, en el 2027 vamos a recuperar el PBI del 2015. ¿Y el PBI per cápita? Eso va a demorar un poco más, porque la población crece en términos netos en 500.000 personas por año, con lo cual el denominador de PBI/población crece todos los años, lo que significa que se estira la recuperación del indicador. Con suerte, yendo todo bien, tal vez en el 2031 nos acerquemos al PBI per cápita del 2015 y en el 2035 al PBI per cápita del 2011.
En fin.

lunes, 1 de febrero de 2021

Combustibles y salarios

En los últimos seis meses, desde agosto de 2020, el precio de los combustibles aumentó en ocho oportunidades, registrando un alza acumulada de casi el 35%, casi en línea con la inflación oficial minorista para todo el 2020, que fue del 36,1%.

Sería deseable que los salarios sean tan importantes como los balances trimestrales de las petroleras, a la hora de recuperar nominalidad.

Hay que empezar a controlar la motricidad fina de la mano muchachos, porque la lápicera siempre se les va para el mismo lado.